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Internet gana terreno en la búsqueda de información sobre salud

Cada vez más padres recurren a internet para conocer más sobre las enfermedades de sus hijos. Los expertos alertan sobre la tiranía de la abundancia de información en la red

Internet se ha convertido en una de las principales fuentes a la que recurren los pacientes para obtener información sobre salud. Así, según datos del INE, en 2010, un 52,5% de usuarios de internet mayores de 16 años han buscado información sobre temas relacionados con la salud.


Pero en la web el paciente “está sometido a la tiranía de la abundancia, hay demasiada información y es necesario ser un experto para poder escoger los contenidos de calidad”, según se ha destacado en las jornadas “Salud 2.0: Nuevas herramientas aplicadas a la medicina” organizadas por la Conselleria de Sanidad y el Área Científica Menarini para analizar el papel de internet y las redes sociales en el ámbito de la salud.


Pero no sólo hay que buscar información en la red, también hay que saber discriminar la poco fiable.


Antonio Basagoiti, investigador del instituto ITACA-TSB y coordinador del proyecto Salupedia quien impartió la conferencia titulada “Mis pacientes, yo e Internet, ¿cabemos todos en la consulta?”, resaltó que los medios sociales han contribuido a potenciar la figura del paciente que, cada vez más, recurre a Internet para obtener información sobre medicina y salud.

 

En este sentido, incidió en que el cambio de rol del ciudadano respecto a su salud requiere proactividad, información, formación, recursos organizativos y herramientas. “Los pacientes reclaman un nuevo modelo de facultativo que sea capaz de intermediar, de orientarle y dirigirle en la toma de decisiones sobre su propia salud. La información es necesaria, pero también lo es la intermediación del médico”

 

Beneficios y peligros

 

Durante la jornada se abordó también el uso de internet por parte de los médicos, haciendo especial hincapié en las herramientas 2.0. Asimismo, se incidió en los usos de las redes sociales entre médicos y pacientes, sus beneficios, peligros y recomendaciones.

 

En este sentido, durante la jornada se ha difundido el proyecto Docencia Rafalafena, un blog impulsado por el Centro de Salud Rafalafena de Castellón para apoyar a la docencia e investigación en medicina familiar y comunitaria. Se trata del primer blog en España que se utiliza como herramienta docente para la divulgación de sesiones clínicas, bibliográficas y proyectos de investigación realizados por los tutores y residentes de este centro de salud. Además, se presentan artículos y trabajos científicos de especial relevancia publicados en diversas revistas médicas nacionales e internacionales. Este blog ha permitido aumentar la comunicación y participación entre todo el equipo docente del centro de salud, reduciendo el número de reuniones presenciales.

 

Redes sociales y nueva organización sanitaria

 

Por último, Miguel Ángel Mañez, subdirector económico en el Departamento de Salud Alicante y coordinador de la oficina 2.0 de la Agencia Valenciana de la Salud, explicó como las redes sociales están promoviendo la transición a una nueva organización sanitaria. “Es necesario perder el miedo a las redes sociales y al uso de internet por parte del profesional. Tenemos que aprovechar su utilidad y su carácter motivador”.

No crea todo lo que encuentra en Internet sobre salud... 46% lo hace para auto-diagnosticarse

Según estudio internacional, 46% de las personas busca información en Internet para hacer un auto-diagnóstico. Expertos recomiendan verificar la calidad del contenido debido a la gran cantidad de información errónea y mitos que circulan en Internet.

 

¿Cuántas veces ha encontrado un sitio web que contiene información errónea, falsa o distorsionada sobre salud? Según el Bupa Health Pulse 2010, una encuesta internacional de salud conducida por el London School of Economics, las búsquedas en Internet sobre temas de salud son cada vez más comunes pero los usuarios deben tener cuidado, porque no todo lo que se encuentra en línea contiene información veraz.

El estudio, en el cual se entrevistó a 12 262 personas de 12 países: Australia, Brasil, China, Francia, Alemania, India, Italia, México, Rusia, España, Inglaterra y Estados Unidos, reveló que en todos los países examinados, por lo menos seis de cada diez de los encuestados han hecho algún uso de Internet para buscar consejos sobre salud, medicamentos o condiciones médicas. Según el informe, algunos de los principales usos de Internet en temas de salud son: la búsqueda de información sobre medicamentos (68% de los encuestados), la búsqueda de información para hacer un auto-diagnóstico (46%) y la búsqueda de experiencias de otros pacientes (39%).

La investigación también reveló que esta búsqueda en línea es mucho más común en las economías emergentes como Brasil (29%) y México (27%). Además menciona que el alto costo de las consultas con los profesionales de la salud puede ser una razón para usar la búsqueda en Internet como primera opción.

Desmitificar con evidencia científica

La doctora Bernadene Magnuson, consultora experta en ciencias de los alimentos y regulación de la Universidad de Toronto, Canadá, menciona que hay una gran cantidad de información errónea en Internet y para ejemplificar comentó específicamente sobre un mito recurrente: el aspartame (edulcorante no calórico presente en algunas bebidas y alimentos) podría causar partos prematuros y cáncer.

Magnuson comenta que esto es totalmente falso y que existe gran cantidad de evidencia científica que avala su consumo en humanos. “Los estudios sobre la seguridad de los ingredientes alimentarios son revisados cuidadosamente por los equipos de expertos de las agencias reguladoras internacionales, como el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA, por sus siglas en inglés) entre otros, antes de que estos ingredientes puedan añadirse a los alimentos”, agregó.

Cuando aparecieron los últimos estudios que sugerían que los edulcorantes de alta intensidad podrían estar asociados con nacimientos prematuros, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) revisó el estudio y publicó un aviso en su página web, destacando los defectos en el estudio, las malas interpretaciones por los autores y concluyeron que no aportó ninguna prueba creíble sobre los efectos adversos de los edulcorantes.

En referencia a la cantidad de publicaciones con información incorrecta en temas de salud, la doctora Magnuson indica que es muy difícil para alguien que no está entrenado en el campo específico del tema, poder evaluar la calidad y la fiabilidad de un estudio científico. Los detalles completos de los estudios científicos no suelen ser publicados en artículos de medios de comunicación ya que es poco probable que el público en general los entienda.

Sin embargo, para los expertos, sí existen directrices específicas sobre la evaluación de los diferentes tipos de estudios, incluyendo estudios clínicos, epidemiológicos, de toxicología, entre otros.

Sitios web poco confiables

Según indica Juan Pablo Serrano, especialista colombiano en mercadeo directo e interactivo, existen diferentes tipos de contenidos en la web que pueden generar información poco confiable: el primer tipo de contenido es el generado por los usuarios o User Generated Content (UGC, por sus siglas en inglés). En estos casos puede que no exista una mala intención, pero lo que se debe tener en cuenta es conocer las credenciales del usuario y ver si su contenido ha sido referenciado por otros sitios web de mayor credibilidad. Además, si la página web es anónima posiblemente podría ser un fraude.

El segundo tipo de información poco confiable es aquella que está especialmente diseñada para hacernos caer en el error, esto es conocido como el marketing viral difamatorio. En algunos pocos casos comprobados, empresas crean un contenido que parece veraz y su única intención es la de desprestigiar a su competidor, por eso es importante buscar la versión de la empresa afectada y conocer cuál es la posición de las autoridades regulatorias correspondientes sobre la industria afectada.

Las consecuencias de Internet

Las consecuencias afectan a los diferentes actores del mercado de diferentes maneras. Según Serrano, cuando hablamos de los usuarios de Internet y los temas de salud las consecuencias son muy serias. En el estudio realizado por BUPA, se demostró que el 46% de las personas que buscan información de salud por Internet lo hacen para auto-medicarse y esto puede afectar directamente la salud de un individuo y en algunos casos llegar a causar complicaciones serias.

Lo más complejo es que los usuarios en Internet comparten información sin tener evidencias científicas o documentadas de tratamientos auto-medicados y de otros usuarios y, que al ver sus comentarios, creen que esto es suficiente e incurren en el mismo error.

En el caso de las empresas que se ven afectadas por comentarios malintencionados y mentiras, esto puede afectar el negocio a tal punto que se pierdan empleos y años de trabajo.

Serrano recalca que el gran potencial positivo que tiene Internet como una fuente de información sólo se cumplirá si se presta la suficiente atención a la inversión en contenidos de alta calidad. Concluye, que es importante asegurarse que las personas que tienen acceso a Internet también posean las habilidades para diferenciar entre un contenido inadecuado y uno de alta calidad.

¿En qué debemos fijarnos?

• Averigüe quién es el autor del contenido, verifique la fuente de la información y fíjese en la fecha de la publicación (podría tratarse de información desactualizada).

• Las páginas web serias contienen una sección llamada “acerca de” donde normalmente dan información detallada de los autores del contenido y de las políticas del sitio.

• Si un sitio web tiene mucha publicidad es evidente que su objetivo es atraer a usuarios a toda costa. Si este es el caso, podría ser que el objetivo principal del sitio web sea generar tráfico y no informar al usuario.

• Hable con su médico: si bien la información en Internet puede ser útil para entender más sobre su salud, el médico es al que se le debe consultar ante cualquier problema o duda sobre medicamentos o productos que podrían afectar su salud.

 

 

La salud interactiva


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Internet ha supuesto una revolución en muchos ámbitos, entre los que últimamente destaca el de las relaciones sociales, para las que diferentes plataformas de social media han representado un cambio sustancial. Una de las consecuencias de esta modificación en las costumbres tiene que ver con el desarrollo de la salud interactiva, que se ve impulsada, asimismo, por la tecnología móvil y otras tendencias.

En concreto, las oportunidades que ofrecen los smartphones, que permiten un acceso global y ubicuo a Internet, se unen al desarrollo de proyectos orientados a proporcionar medios curativos y facilitar revisiones periódicas a las personas. En este sentido, un artículo de Eric Savitz, publicado en Forbes, comentaba su experiencia en las conferencias TED y señalaba la importancia y la capacidad de desarrollo de la salud interactiva. Para que esto fuera posible, Savitz apuntaba que se debe dar una colaboración entre ingenieros, médicos, inversores y gente de otros ámbitos, con el fin de llevar a cabo iniciativas sostenibles.

Si esta confluencia de esfuerzos y conocimiento tiene lugar se podrían generar, por ejemplo, aplicaciones móviles para monitorizar la salud de las personas, sistemas que estarían accesibles desde cualquier sitio y en cualquier momento. Los usuarios o pacientes podrían recibir información personalizada adecuada a sus necesidades.

La Web 2.0 también puede contribuir a facilitar la comunicación entre profesionales de la medicina y pacientes. La constitución de grupos especializados que ofrezcan un conocimiento fiable a los usuarios es otra de las mejoras que pueden tener lugar, mientras que la utilización de recursos atractivos para los pacientes, como videojuegos, ayudarían a comprometer a la gente con su salud.

Por lo tanto, se trata de llevar el conocimiento y las herramientas necesarias a plataformas accesibles para todo el mundo y en cualquier momento. Sin descartar, claro está, la labor que ejercen actualmente los profesionales de la salud ni las ventajas de la comunicación humana.

La salud interactiva no es ciencia ficción. No en vano, existen ya diversos proyectos en marcha con una idea cercana a este concepto. Tanto el social media como los smartphones son herramientas en las que se está trabajando para apoyar a la medicina, de igual forma que otras iniciativas también se basan en las nuevas tecnologías para hacer posible el tratamiento a distancia de problemas como la depresión mayor.

 
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